El Idealismo Alemán es uno de los movimientos filosóficos más importantes e influyentes de todos los tiempos. El idealismo trascendental de Kant (1724-1804), el idealismo subjetivo de Fichte (1762-1814), el idealismo objetivo de Schelling (1775-1854) y el idealismo absoluto de Hegel, son sus componentes.
La segunda ley de Newton nos dice que la fuerza que se aplica a un cuerpo de masa m produce un cambio en su estado de reposo o movimiento, imprimiéndole una aceleración proporcional a dicha fuerza, según la fórmula F = m*a. Cuanto mayor sea la masa menor será la aceleración, lo que quiere decir que la masa se opone al cambio de movimiento, lo cual responde al concepto de masa inercial que definió Galileo.
Cuando Kant se acerca al arte lo hace en primer lugar a través del gusto, ese buen gusto o falta de gusto que todos tenemos, que es un modo de sentir en el que participan todas nuestras capacidades sensoriales individuales, y también las normas y directrices de la comunidad en la que intelectualmente estamos alojados. Desde el gusto define el arte como la representación bella de una cosa, y nos dice que lo bello nos causa un sentimiento de placer por la idoneidad que tiene el objeto representado para nuestra capacidad de conocimiento. El ideal de lo bello se alcanza cuando en lo representado aparece la figura humana, pues entonces quedan unificados en una misma entidad tanto la figura representada como lo que ella nos transmite.
Un agujero negro es el final de un proceso largo que se inicia cuando en una zona del universo se va acumulando una gran cantidad de gas rico en hidrógeno, que por acción de la gravedad empieza a colapsar sobre sí mismo, dando lugar a múltiples colisiones entre sus átomos, cada vez más fuertes y frecuentes, que elevan considerablemente su temperatura.
Aristóteles definió el tiempo como “lo numerado en el movimiento que comparece en el horizonte de lo anterior y lo posterior”. Se trata pues de una sucesión de “ahoras” que van abriendo un futuro y van dejando atrás un pasado.
Por el Principio de Equivalencia sabemos que la curvatura del espacio tiempo debida a la gravedad, puede producirse también de forma sensible por la aceleración de una masa grande, como un agujero negro o una estrella de neutrones o por la explosión de una supernova. Cuando esto ocurre, por ejemplo, cuando un agujero negro atrae a otro y ambos terminan chocando y fundiéndose en uno solo, la aceleración que tiene lugar en ese proceso da lugar a una curvatura importante del espacio tiempo, que por el choque se propaga por todo el universo de la misma manera que la onda creada por una piedra cuando cae en un estanque. Una propagación de este tipo es lo que se llama onda gravitacional u onda gravitatoria.
Cuando finaliza el siglo diecinueve no hay una filosofía que domine con fuerza el panorama filosófico. El boom del idealismo había pasado con el positivismo de Comte y las tendencias dominantes eran el psicologismo y el historicismo, que en cierto modo reducían la filosofía a la psicología y a la historia. Edmund Husserl (1859-1938) se propone acabar con esta situación devolviendo la filosofía a su condición de ciencia rigurosa, y su obra da lugar a la tradición filosófica llamada Fenomenología.
El principio del universo conocido, este en el que vivimos nosotros y que la ciencia puede explicar casi en su totalidad, fue una gran explosión llamada big-bang, en la que se alcanzaron unas temperaturas enormes que enseguida empezaron a bajar a gran velocidad. Ni las temperaturas alcanzadas ni la rapidez de su descenso caben en las categorías de nuestra percepción: la temperatura bajó desde cien millones de billones de billones de grados hasta mil billones de grados en tan solo una décima de milésima de millonésima de segundo. En ese tiempo tan pequeño ocurrieron muchas cosas.
Una definición técnica tradicional para explicar qué es el leguaje diría más o menos que es una puesta en acción de los órganos de fonación, que nos permite comunicarnos y expresar nuestras emociones para sacar al exterior nuestras vivencias y sentimientos internos.
El mundo y nosotros con él estamos regidos por varias fuerzas de las que ha dependido su formación y depende su funcionamiento actual. Cuando estas fuerzas son objeto de estudio y se introducen en los cálculos, generan unas constantes que aparecen en las fórmulas matemáticas que nos permiten interpretar los fenómenos físicos que suceden a nuestro alrededor.