La angustia

La angustia y el miedo son dos modos de disposición afectiva del ser humano. Como a veces se confunden conviene decir algo sobre el miedo antes de entrar en el tema de la angustia. Heidegger nos dice que el miedo tiene el carácter de algo amenazante que viene del exterior, que lo experimentamos como perjudicial para nosotros y que se localiza en alguna zona determinada. Esa zona de procedencia resulta inquietante y la sentimos cerca de nosotros, en una proximidad que parece acercarse cada vez más, aumentando con ello nuestra inquietud a pesar de que sepamos que la amenaza puede no llegar a convertirse en una realidad.

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La vida activa

Hannah Arendt considera que la vida activa, la vida humana comprometida en hacer algo, se compone de tres actividades, a las que denomina labor, trabajo y acción. Mediante la labor sacamos adelante todas las tareas relacionadas con nuestra supervivencia más elemental, derivadas de nuestros procesos biológicos y ciclos vitales. Mediante el trabajo hacemos objetos y cosas artificiales que incorporamos al mundo que nos rodea y que con frecuencia nos sobreviven durante años. Mediante nuestras acciones mostramos nuestra capacidad para actuar, para empezar o hacer algo nuevo. Estas tres actividades condicionan la vida del hombre. Todos vivimos condicionados por lo que hacemos, aunque las condiciones de la vida humana ni nos condicionan absolutamente ni pueden explicar lo que somos.

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Caminos de la luz

Un agujero negro es una singularidad que puede representarse por un punto y por un círculo. El punto representa la singularidad propiamente dicha, y el círculo representa su horizonte de sucesos.  Cualquier cosa que atraviese el horizonte de sucesos incluida la luz  es engullida por la singularidad, que no es otra cosa que una masa enorme que se traga por gravedad todo lo que se le acerca.

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La dialéctica de Hegel y Marx

El método dialéctico es un sistema de avance en el razonar humano que tiene su punto de partida en una premisa o tesis inicial, que, por las razones que sean, no nos satisface del todo y se nos vuelve problemática. En un intento nuestro de seguir adelante, negamos esta premisa y saltamos a una nueva, que llamamos antítesis, que en cierto modo puede incluso contradecir a la primera. Si esta antítesis la encontramos a su vez problemática, la negamos también y saltamos a una tercera posición, llamada síntesis, que se eleva sobre las anteriores, conservando algo de ellas y superándolas, para darnos la verdad que buscamos. Si no fuera así esta síntesis pasa a ser la tesis de un nuevo escalón y el proceso puede continuar.

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Sentido moral en Kant

Immanuel Kant (1724-1804) se plantea y nos explica en varias de sus obras cómo tiene que regular el hombre su propia conducta. Lo primero que nos dice es que, para ello, en vez de aplicar nuestra racionalidad a la especulación pura, tenemos que aplicarla al quehacer de cada día, y como el quehacer es actividad, es acción, este uso práctico de la razón está muy relacionado con la voluntad.

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Materia oscura

Cuando contemplamos el universo, todo lo que vemos a nuestro alrededor, como las estrellas y las galaxias, son masas que emiten luz y nos envían información. Sin embargo, representan solo el 5% de la materia del universo. El resto no sabemos lo que es y tiene dos componentes: Aproximadamente un 25% es materia oscura y un 75% es energía oscura. Precisamente las llamamos de esta manera porque ignoramos en qué consisten. Aunque se especula con que la energía oscura sea energía de vacío, de la materia oscura no se sabe nada. Ambas juegan papeles contrarios en la expansión acelerada del universo, pues mientras la energía oscura la favorece, la materia oscura la frena por gravedad.

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