El hedonismo

Ya en tiempos de Platón y Aristóteles surgen en Grecia unas escuelas filosóficas que no buscan hacer filosofía entendida como ciencia, sino establecer unas normas para la existencia humana, más o menos filosóficas, más o menos morales, que permitan a los hombres y a las mujeres ser felices. Para ellos una filosofía que no cure las heridas del alma no tiene ningún valor, porque el último fin de la actividad filosófica tiene que ser la felicidad del ser humano. Dos de estas escuelas buscaron la felicidad a través del placer y con ellas nació el hedonismo.

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Los Valores

El tema de los valores aparece por primera vez con cierta notoriedad en la historia de la filosofía dentro de la ética del pensador austríaco Franz Brentano (1838-1917). Para Brentano la estimación que nosotros sentimos por las cosas no está fundada en un acto subjetivo nuestro, sino que se basa en la bondad o maldad de las cosas mismas. Cuando percibimos una cosa como buena nos sentimos impulsados a estimarla, con independencia de que nuestra percepción sea acertada o no y con independencia de la conducta que sigamos a continuación. De esta manera Brentano fundamenta su moral en la objetividad.

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Un poco de ética

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En su Ética a Nicómaco, Aristóteles nos enseña cómo se puede adquirir y practicar la virtud. Así lo explica en uno de sus párrafos más conocidos: “Aprenderemos una habilidad haciendo repetidamente el producto que queremos hacer cuando la hayamos aprendido. Seremos constructores construyendo y arpistas tocando el arpa, de la misma manera que llegaremos a ser justos haciendo acciones que sean justas, moderados haciendo acciones moderadas y valientes haciendo acciones valientes”.

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Galileo Galilei

Galileo Galilei nació en Pisa en 1564. Su padre, aficionado a las matemáticas y a la música, quiso que fuera médico, que era ya entonces una profesión que permitía vivir bien desde un punto de vista social y económico. Dejándose aconsejar por su padre Galileo estudió medicina en Pisa, pero nunca llegó a graduarse. Como tenía una buena inteligencia pronto se dio cuenta de que en la universidad se leían muchos libros que tenían poco fundamento o eran malas traducciones al servicio de los poderes civiles y de la Iglesia, que, preocupada por la Reforma, se mostraba desconfiada ante cualquier tipo de cambio.

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Una mirada a Platón

En su primer viaje a Sicilia, Platón hizo cierta amistad con el rey Dionisio I de Siracusa, autoritario y cruel que gobernaba la ciudad con mano de hierro, a quien conoció a través de un cuñado del rey y amigo suyo llamado Dion. En una charla con Dionisio, a una pregunta del rey sobre lo que había encontrado en Siracusa, Platón le respondió que lo que había encontrado era una tiranía. Dionisio, que esperaba una respuesta elogiosa hacia su persona, montó en cólera y ordenó que lo apresaran, lo llevaran a Egipto y lo vendieran como esclavo, de lo que Platón se escapó por un golpe de suerte.

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Sustancia, esencia y ser

En el lenguaje ordinario la palabra sustancia tiene varios usos de enorme precisión. Cuando decimos de una comida que es sustanciosa estamos aplicando la palabra sustancia en su principal acepción, pues queremos decir que esa comida es rica en su contenido, que podemos sacar de ella, porque los posee en alto grado, un buen sabor y un elevado valor nutritivo. Y si los podemos sacar de ella es porque ella los tiene, porque son su haber, su patrimonio. La sustancia de algo es pues el haber de ese algo, un haber del que los demás podemos disponer. Para este sentido de la palabra sustancia es para el que los griegos utilizaban la palabra ousía. Pero además la palabra sustancia viene de sub-stantia, que quiere decir lo que está debajo, el substrato de algo, lo que sostiene a otra parte que está por encima que son los accidentes de aquello a lo que nos estamos refiriendo.

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Ultrasonidos

              

El ultrasonido es una vibración mecánica que, como onda acústica, se propaga a través del aire o de cualquier otro medio material, con una frecuencia superior a 20.000 ciclos por segundo, que es aproximadamente el límite auditivo del oído humano. Aunque la existencia de estos “sonidos” fue descubierta por el naturalista L. Spallanzani (1729-1799) en el siglo XVIII por ser utilizados por los murciélagos para su navegación en la oscuridad, su conocimiento y estudio científico-técnico no se produjo hasta bien avanzado el siglo XIX, y su historia cuenta con nombres tan prestigiosos como los hermanos J. y P. Curie, descubridores del efecto piezoeléctrico de amplio uso en la generación y recepción de ultrasonidos. Desde entonces sus aplicaciones se han multiplicado en los campos de la ingeniería, la química, la industria, la biología y la medicina. En las aplicaciones hay que distinguir los ultrasonidos de baja y alta intensidad. El ultrasonido de baja intensidad se utiliza para determinar las características y estructura del medio en el que se propaga sin alterarlo. Este es el campo de los ultrasonidos de señal. La utilización de la energía ultrasónica de alta intensidad para producir cambios permanentes en el medio en el que actúan constituye el campo de los ultrasonidos de potencia. Veamos algunas de las aplicacionesen ambos campos.

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